La crisis del Corona y una mirada al futuro.

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Illustrasjon: Shutterstock


Por Tollef Hovig en steigan.no – 23. Marzo 2020.
Trad. noruego/español: C. Milton noruego.today
Algunos enlaces en otros idiomas.

Tollef Hovig

Durante mucho tiempo ha quedado claro que vendría la recesión del capitalismo. La incógnita ha sido cuándo y cómo. Es fácil desesperar en una situación de crisis como ahora, por lo que para evitarlo puede tener sentido poner una perspectiva generacional sobre su desarrollo, digamos alrededor de unos 25 años.

Dos tipos de ganancias.

Podemos dividir las ganancias en la sociedad en dos categorías principales:
I
Una categoría es la que crea crecimiento económico, lo llamo ganancias de crecimiento.
II
La segunda categoría es mover el dinero entre personas, de modo que las ganancias de uno sean las pérdidas del otro, lo llamo beneficios de redistribución.

La primera categoría se crea cuando uno puede producir un producto o servicio con un costo menor que antes.
La segunda categoría ocurre de varias formas; por ejemplo, cuando se puede producir un producto o servicio particularmente popular y demandado, cuando se reducen los salarios de quienes realizan el trabajo, cuando los ingresos se redistribuyen a través de impuestos y subsidios, o de otras maneras.

Durante mucho tiempo, ha habido una tendencia subyacente en los países de altos ingresos donde una proporción cada vez mayor de las ganancias son las ganancias redistributivas (II) y las ganancias de crecimiento (I) cada vez más pequeñas. Las razones de este desarrollo subyacente las he explicado anteriormente en steigan.no, o bien pueden estudiarse con más detalle en mi trabajo de dos tomos «Forandring» (trad.:”Cambio”), que tiene que ver con factores como el aumento de la proporción de servicios, más prosperidad, industrias etc. (Estos tomos están solo en noruego).

Para remediar la falta de crecimiento de las ganancias, la organización del dinero y crédito en los países de altos ingresos se transformó hace 40 años, de modo que la sociedad pudiera crear un crecimiento basado en la deuda. Los países de altos ingresos han tenido un crecimiento impulsado por la deuda durante 40 años, lo que ha eclipsado el desarrollo subyacente.

La posibilidad de un mayor crecimiento impulsado por la deuda, para los países de altos ingresos, está llegando a su fin. El indicador de esto es el nivel de las tasas de interés en las diversas partes del capital. Como se señaló anteriormente en steigan.no, partes de la tasa de interés financiero cayeron por debajo de 0 en 2019, y ahora, en el momento de la crisis del Corona, los bancos centrales están reduciendo lo poco que les queda de tasas de interés positivas.

Leer: Cuando estalla la tormenta en los países de altos ingresos.@@@
Si observamos el valor del capital bursátil, este ha caído alrededor del 30% en la mayoría de las bolsas de valores y ha vuelto a los niveles de 2016/2017. Esto significa que el rendimiento a través de la apreciación de las acciones hoy es igual a cero en los últimos 3-4 años. Solo queda el rendimiento de los dividendos, tal vez alrededor del 2% anual. En general, esto significa una tasa de interés negativo en acciones en los últimos años.

Hoy también vemos que grandes partes del capital de producción está luchando más duro por las ganancias. Esto es especialmente actual para la parte del sector empresarial que vive de las ganancias de redistribución. Cuando se detiene la circulación, esta parte de la comunidad empresarial lo nota rápidamente.

El crecimiento económico en perspectiva a largo plazo.

Como se mencionó, nos estamos acercando al final del crecimiento impulsado por la deuda, una situación en la que se verá la verdad desnuda en los países de altos ingresos. Esta es una situación que los economistas y estadísticos no han asumido. Piensan en los 25 años que hemos dejado atrás, y piensan que el futuro se desarrollará de la sgte. manera:

Bilderesultater for global gdp growth historical data

No se imaginan que pueda ocurrir un duro revés.

Sin embargo, el requisito previo para el crecimiento impulsado por la deuda es que haya proyectos en los que invertir y que generen ganancias. Cuando las tasas de interés en las diversas formas de capital, primeramente el capital financiero, son inferiores a 0, por lo tanto serán negativas, tales proyectos ya no existen. Entonces, se acabó el tiempo de crecimiento impulsado por la deuda.

Si observamos la situación desde una perspectiva generacional, veremos que el crecimiento en declive lento conducirá a ganancias en las diversas formas de capital que se acercan a 0, entonces la situación se caracterizará por tasas de interés que caen por debajo de 0, lo que significa que el capital en su conjunto disminuirá, en lugar de ver lo que siempre acostumbrábamos a ver: un aumento del capital.
Cuando la oportunidad de “maquillar a la novia” con un crecimiento impulsado por la deuda desaparece, la tendencia negativa será mucho más rápida de lo que nadie haya visto. Será un super quiebre en la ya baja tasa de crecimiento.


Crisis del Corona o covid-19: ¿se acabará?
La respuesta a eso es por supuesto que sí. Pero la gente piensa con optimismo sobre esto. La crisis del Corona es probablemente solo un problema económico temporal en un crecimiento estable. Probablemente sea como fue la crisis financiera, un bache en el camino, pero que luego se normaliza. Veamos ahora esto desde una larga perspectiva:

Bilderesultater for global gdp growth historical data


Podemos ver que el crecimiento decayó a principios de la década de 1980 hasta que el crecimiento impulsado por la deuda comenzó a tomar vuelo. Tiene un tope alrededor del año 2000 y luego comienza a caer nuevamente. Nuestra generación actual está viendo una tasa de crecimiento decreciente, a pesar del fuerte crecimiento en economías en desarrollo como China, y a pesar del fuerte crecimiento impulsado por la deuda en los países de altos ingresos.

Esta generación verá tasas de crecimiento en países de altos ingresos que se acercan a cero, la próxima generación verá una tasa de interés negativa y el capital disminuirá. Los países de altos ingresos se recuperarán después de la crisis del covid-19, pero si se desea volver al nivel anterior a la crisis, esta vez es mucho más incierto que en la crisis financiera. Las tasas de capital están mucho más cerca de 0 esta vez. Esta es una realidad que finalmente comienza a filtrarse en la conciencia de los economistas. Comienzan a comprender que las oportunidades para reparar la crisis con lo que han llamado la “caja de herramientas para reparar la economía” está más vacía.

Una mirada hacia el futuro.

La crisis del covid-19 ha llevado a una rápida caída al valor del capital de producción, pero tanto el capital financiero como el capital patrimonial sigue su curso. ¿Cuál es entonces la respuesta de los propietarios de capital a la crisis? La respuesta que dan a esta fuerte recesión nos dice algo sobre cómo responderán cuando comience la recesión de largo plazo.

Sabemos que las ganancias redistributivas están a punto de constituir una parte cada vez mayor de las ganancias. Con el fin de gestionar la redistribución en la sociedad de acuerdo con sus necesidades, los propietarios de capital pondrán mucho más énfasis en su influencia sobre el Estado que antes. Serán mucho más cautelosos al basar las ventajas del mercado y el capitalismo privado, una ideología asociada con las ganancias de crecimiento. No habrán tantos jóvenes elegantes a la última moda que cultivan el liberalismo de mercado y el capital privado. De hecho, Estados Unidos se ha convertido en un Estado de partido único, regido por lo que podríamos llamar el Partido de la élite bancaria.

Este Partido de la élite bancaria tiene seguidores entre republicanos y demócratas. Estos personajes se caracterizan por estar totalmente financiados por este Partido bancario, que para garantizar el mejor control posible sobre el Estado, están probando una serie de actividades paralelas. Una estrategia importante es limitar el derecho a voto a los opositores del partido bancario tanto como sea posible. Otra puede ser expandir un poco más los poderes del Poder Ejecutivo. Últimamente, la crisis del covid-19 es un buen ejemplo de que la expansión excesiva de poderes de los ejecutivos se ha convertido en un clásico en la mayoría de los países.

Una tercera estrategia es la transferencia de la autoridad política nacional a la autoridad supranacional controlada por el banco, del tipo de la UE en Europa o las autoridades federales en los Estados Unidos. La adaptación de la democracia a los intereses de los propietarios del capital se lleva a cabo en varios pasos.

Los más activistas de ellos, como los participantes en el Foro Económico Mundial, quieren que el capital tome la delantera en tantos movimientos supranacionales como sea posible, como la ONU, el Movimiento Verde, etc. para asegurar su influencia sobre los movimientos sociales más grandes. Para qué se debe utilizar esta influencia es, naturalmente, lo suficiente para garantizar que las ganancias de redistribución se deslicen a los bolsillos de los propietarios del capital, de modo que el valor de su capital no se reduzca. Es así que el capital que no gana dinero, o NO tiene ninguna posibilidad de ganar dinero, pierde su valor. Ver el Transnational Institute en español.

La crisis financiera fue el primer ejemplo de la nueva ideología de los propietarios del capital de que las ganancias deberían ser privadas, mientras que los pérdidas deberían ser cubiertos conjuntamente por el estado o los contribuyentes. La misma ideología que los propietarios de capital que dirigen negocios multinacionales como Google, Facebook, Amazon, etc. que les parece muy correcto que no paguen impuestos en los países donde se generan las ganancias, sino que las transfieren a los paraísos fiscales. Un punto de vista que comparten con una gran cantidad de otros propietarios de capital que trasladan las ganancias a los paraísos fiscales. Para estos tipos de propietarios de capital, es importante tener, como hoy en día, autoridades cooperantes, tanto para crear paraísos fiscales como para garantizar que no se penalice el dinero que se traslada allí.

Si miramos un poco hacia adelante en el tiempo, al hecho de que el capital decrece como una situación normal, la necesidad de ganancias redistributivas con la ayuda de este tipo de instrumentos será permanente y tendrá un alcance mucho mayor que hoy. Se puede suponer que esta disminución a largo plazo se producirá en saltos cíclicos frecuentes, y que cada vez que parezca necesario subsidiar a las empresas que han estado pagando dividendos y bonos privados durante unos 20 años, en lugar de utilizar el dinero para construir amortiguadores sólidos contra este tipo de crisis. O bien crear otro método en la gran caja de herramientas de la Hacienda Pública para su redistribución.

Alguien ya ha comenzado a preguntarse qué ganamos con un sistema de este tipo, donde la gran idea es ganar dinero sin trabajar para obtenerlo. ¿Necesitamos realmente dueños de capital con pajitas chupadoras en las billeteras de los contribuyentes? Los pensamientos y el comportamiento de las personas pueden cambiar con bastante rapidez, al menos la crisis del covid-19 así lo ha demostrado. Ya veremos!

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